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Sep 2019 

Tres estrategias básicas para cuidar tu corazón

¿Quieres cuidar tu salud cardiovascular? Te desvelamos los hábitos de vida más importantes para disminuir el riesgo cardiaco.

Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en el mundo, por lo que no es extraño que el 29 de septiembre haya sido elegido como el Día Mundial del Corazón, una jornada especial para concienciar sobre la importancia de adoptar hábitos más saludables. De hecho, se estima que más del 80% de los ataques cardíacos, accidentes cerebrovasculares y problemas arteriales se pueden prevenir siguiendo un estilo de vida más sano.

¿Qué puedes hacer para proteger tu salud cardiovascular?

  1. Haz actividad física

La Asociación Americana del Corazón recomienda dedicar al menos 150 minutos a la semana a realizar ejercicio físico de intensidad moderada o 75 minutos de actividad más intensa. Mantenerse activo físicamente reduce el riesgo de desarrollar enfermedades cardíacas y circulatorias porque, para poder suministrar más sangre con oxígeno a los músculos, la frecuencia cardíaca aumenta. Dado que el corazón es un músculo, mantenerlo entrenado permitirá que trabaje con mayor eficiencia, de manera que la frecuencia cardíaca y la presión arterial en reposo disminuirán.

  1. Sigue una dieta equilibrada

La alimentación es fundamental para la salud cardiovascular. De hecho, el colesterol alto es uno de los principales factores de riesgo para la obturación de las arterias, por lo que es importante eliminar las grasas trans y apostar por grasas saludables como las que se encuentran en el aceite de oliva, los frutos secos y los pescados azules. También se debe reducir el consumo de carne roja, en especial aquellas procesadas ya que se han vinculado con un mayor riesgo de sufrir problemas cardiovasculares.

El consumo de azúcares añadidos es otro enemigo de la salud cardiovascular. Un estudio realizado en los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos con más de 11 000 personas llegó a la conclusión de que cuando más del 25% de las calorías diarias provienen del azúcar, las probabilidades de morir debido a una enfermedad cardíaca se duplican.

Al contrario, el consumo de frutas y verduras de manera regular disminuye el riesgo cardiaco, así como la inclusión en la dieta de otras fuentes de fibra, como los granos integrales. La cerveza, y en especial el vino tinto, también reducen el riesgo cardiovascular debido a su elevado contenido de polifenoles, pero solo cuando se consumen con moderación.

  1. Aprende técnicas para lidiar con el estrés

El estrés suele ser un desencadenante de los problemas de corazón ya que, cuando se mantiene a lo largo del tiempo, provoca una serie de cambios hormonales que afectan el metabolismo, por eso es fundamental que no solo cuides tu cuerpo sino también tu mente. Numerosos estudios han demostrado que tanto las técnicas de respiración como el mindfulness y el yoga son útiles para aliviar la ansiedad y reducir la presión arterial, que es uno de los principales factores de riesgo para las enfermedades cardiovasculares. Estas técnicas también son particularmente beneficiosas para las personas que han sufrido un infarto ya que reducen el riesgo de que se vuelva a producir otro episodio.