genesis
Ago 2020 

¿Por qué Internet va más lento en tu hogar?

¿Tu Internet va más lento que de costumbre? Descubre las 5 causas principales que afectan la velocidad de tu conexión.

Contar con una buena conexión a Internet es fundamental ya que a través de la red no solo consumimos contenidos y nos mantenemos conectados con otras personas, sino que también trabajamos o estudiamos. Sin embargo, la conexión en el hogar no siempre funciona a máxima capacidad y a veces su lentitud se convierte en motivo de frustración.

Cinco causas que ralentizan tu conexión a Internet

  1. Mala ubicación del router. Uno de los problemas más habituales que ralentiza la conexión es la ubicación inadecuada del router. En ese caso la señal llegará correctamente a los dispositivos más cercanos al router pero los más alejados tendrán problemas de navegación, sobre todo si hay muebles o paredes en medio que actúen como barreras para la señal wifi. Para confirmarlo solo tienes que comprobar los ajustes de red del equipo en el que tienes problemas para navegar y ver el nivel de la señal entrante. Si la señal es débil, es probable que se deba a que el router está demasiado lejos o hay interferencias.
  2. Saturación de la red. Otra causa común por la que Internet va lento es que la red se encuentre saturada. Puede ocurrir cuando hay muchos dispositivos conectados al mismo router o si alguno está consumiendo demasiado ancho de banda. De hecho, es un problema habitual cuando se usan dos o más dispositivos para ver vídeos en streaming, jugar online, descargar archivos grandes o realizar cualquier otra actividad que demande un gran ancho de banda.
  3. Interferencias en la red. En algunos casos los problemas de conexión se deben a interferencias de otros dispositivos. El microondas, por ejemplo, funciona con una frecuencia electromagnética de unos 2,4 gigahercios, bastante similar a la que usa un router. Las cámaras de vigilancia para bebés, los teléfonos fijos inalámbricos, algunos monitores de ordenador e incluso las luces navideñas también pueden causar interferencias que afectan la calidad de la conexión.
  4. Intrusos en la red. Si has dejado la configuración del router de fábrica y no has tomado medidas de seguridad adicionales, no es difícil que alguien pueda colarse en tu red y usar Internet. Al conectarse al mismo router consumen ancho de banda y empeoran la calidad de la conexión. Programas como Fing, GlassWire, Nmap y Wireless Network Watcher te permitirán saber qué dispositivos están conectados e incluso te avisarán cuando se conecte uno nuevo. La manera más sencilla de saber si un intruso se ha conectado a tu red consiste en apagar todos los dispositivos de casa y fijarte si el indicador de Internet del router sigue parpadeando.
  5. Problemas de software. La velocidad de la conexión no depende únicamente del router sino también de los dispositivos que utilices. Un navegador web con problemas puede ralentizar enormemente la conexión. También puede ocurrir si los drivers de la tarjeta de red están desactualizados o si el dispositivo que usas se ha infectado con un malware. Los conflictos entre el antivirus y el cortafuegos también pueden afectar el rendimiento de la conexión o incluso bloquear el acceso a Internet.