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Feb 2013 

Los hábitos necesarios para ser un buen conductor

 

Conducir un coche es una tarea relativamente fácil, ser un buen conductor es un poco más complicado. Sin embargo, determinados hábitos al volante pueden evitar un accidente e incluso marcar la diferencia entre la vida y la muerte.

En realidad, no debemos esmerarnos en ser un buen conductor para evitar las multas, mantener los puntos del carné o la bonificación del seguro de coche sino para evitar accidentes y cuidar nuestra vida y la de los que nos rodean. Por eso, ahora desde nuestra compañía de seguros deseamos brindarte algunas pautas que te ayudarán a ser un mejor conductor.

¿Cómo se forma un hábito?

Los hábitos son todas aquellas tareas que realizamos de forma automática, sin tener que pensar en cada uno de los pasos necesarios. Como puedes presuponer, conducir tiene un gran componente automático pero podemos desarrollar hábitos positivos y otros que se convierten en comportamientos de riesgo al volante.

Una persona, como promedio, tarda unos 21 días en formar un hábito. Obviamente, mientras más complicada sea la actividad que se desee automatizar y mientras menos se practique, más tiempo se tardará en consolidar el hábito.

En realidad, formar un hábito es bastante fácil, la clave está en la persistencia: se debe realizar la actividad que se desea automatizar muchas veces, preferentemente siguiendo siempre la misma rutina de tareas. Así, tarde o temprano, la actividad terminará por convertirse en algo mecánico.

Cinco hábitos positivos que mejoran la conducción

¿Sabías que, según las estadísticas de las aseguradoras de coches, el 90% de los accidentes que ocurren en las carreteras se deben al factor humano, es decir, a la fatiga, la conducción irresponsable o al incumplimiento de las normas viales? Sin embargo, si desarrollas hábitos positivos y eficientes, podrás minimizar el riesgo de sufrir un siniestro.

  • Tomar el control del coche. Cuando te sientas en el coche, debes realizar algunas acciones automáticas, como ajustar el asiento, verificar la visibilidad que ofrecen los espejos, ponerse el cinturón de seguridad y verificar si las luces funcionan. Cuando aprendes a realizar estas acciones de forma automática, probablemente no olvidarás ninguna y estarás partiendo con buen pie.
  • Mantener la concentración en la carretera. Los conductores noveles suelen verse distraídos por múltiples estímulos pero en la misma medida en que se adquiere experiencia, aprenden a concentrarse en la carretera y a dirigir su atención de forma eficiente.
  • Respetar las señales de tránsito. En realidad, cada señal vial debería despertar en el conductor una respuesta inmediata; es decir, cuando vemos la luz roja de un semáforo, no deberíamos perder tiempo pensando qué hacer sino que debemos frenar automáticamente. Por supuesto, estos son hábitos que se van formando con el tiempo y la experiencia.
  • Mantener la distancia de seguridad. Debes tener presente que cuando vas “pegado” al coche delantero, si este realiza una frenada de emergencia, probablemente terminarás chocando. La distancia recomendable entre un auto y otro es de al menos cinco metros y esta es un hábito que puedes aprender.
  • Cambiar de carril de manera segura. Antes de cambiar de carril usa los espejos retrovisores y cerciórate de que tienes el espacio suficiente como para hacer la maniobra. Recuerda siempre encender las luces direccionales para indicarle a los otros conductores hacia dónde te diriges. Todos estos pequeños pasos que al inicio te parecerán complicados, en realidad se pueden automatizar.