genesis
Ago 2017 

Cinco malas razones por las cuales las personas no contratan un seguro

Te contamos cuáles son los mitos más populares sobre los seguros y te explicamos por qué son completamente falsos.

A menos que se trate de un seguro obligatorio por ley, como el seguro del coche, muchas personas se lo piensan dos veces antes de contratar una póliza. A veces les detienen algunas creencias erróneas que no tienen una base real, o al menos no se adaptan a los tiempos que corren ya que el sector asegurador ha cambiado mucho en los últimos años para adaptarse mejor a las demandas de la sociedad.

Mitos sobre los seguros que pueden llevarte a tomar decisiones poco inteligentes

  1. Los seguros son demasiado caros. Muchas personas creen que contratar un seguro es demasiado caro y no pueden permitírselo. Sin embargo, a largo plazo una póliza de salud, un seguro de hogar o un seguro para las mascotas representan un gran ahorro, además de una gran tranquilidad. Hoy las aseguradoras proponen fórmulas prácticamente hechas a medida, por lo que podrás asegurar exactamente lo que necesitas sin pagar de más. Te asombrará descubrir que tomarte una taza de café todos los días en el bar te costará mucho más al año que contratar algunos seguros.
  2. Los seguros no te cubren cuando más lo necesitas. Las aseguradoras están obligadas, por ley, a brindar un servicio acorde al contrato firmado con el tomador del seguro. El problema es que en muchas ocasiones las personas no leen la letra pequeña y asumen que la póliza que han contratado cubre todo tipo de contingencias, sin límites de indemnización. Por eso, lo más importante antes de contratar cualquier tipo de seguro es cerciorarte de que te ofrece las coberturas que realmente necesitas, así evitarás sorpresas desagradables.
  3. Los seguros son para ancianos. Hay quienes creen que los seguros de vida son productos diseñados para personas de la tercera edad. En realidad, los seguros de vida ofrecen numerosas opciones más allá de las clásicas coberturas ante defunción o invalidez. El seguro de vida y ahorro, por ejemplo, ofrece una excelente rentabilidad en comparación con el ahorro bancario convencional, y se puede recuperar más tarde en forma de renta vitalicia. Obviamente, lo ideal sería contratar estos seguros antes de cumplir los 50 años.
  4. Todos los seguros son iguales. Algunas personas se dejan influenciar por las malas experiencias de otros asegurados pensando que todos los seguros son iguales. Sin embargo, si bien todos los seguros cumplen la función de proteger, son muy diferentes entre sí, no solo en relación con el objeto que se protege sino también respecto a sus coberturas. El servicio que ofrece la aseguradora también marca grandes diferencias en términos de rapidez, fiabilidad y profesionalidad.
  5. Solo necesitas un seguro si tienes un problema. Los problemas siempre están aguardando a la vuelta de la esquina, el objetivo del seguro es anticiparse a ellos para que puedas vivir sabiendo que estarás respaldado ante cualquier contingencia, ya se trate de un problema de salud, un accidente de tráfico o un incidente en tu vivienda. Los seguros se contratan precisamente para contar con una mayor tranquilidad pues, en comparación con las primas que pagas, el ahorro que representan suele ser considerable.